La noche polar es aquella que se prolonga por más de 24 horas, generalmente dentro de los círculos polares. Al fenómeno contrario se le denomina sol de medianoche o día polar y sucede cuando el sol se mantiene sobre el horizonte por 24 horas o más...
Pero también es la que sientes cuando, a pleno sol, no ves más que oscuridad... y aunque te digan que hay luz más allá, en el horizonte, que ese sol brilla aún, y que pronto pasará el tiempo y volverás a sentir su calor, no puedes hacer más que sentir frío...
Casi desvanecido, poco más o menos que congelado, pero emanando cierto calor, como para mantener viva esa llama que mantiene en pie a quien más amas en este mundo. Y en todos los demás...
Es una llama que nunca se apagará, pero que me hace sentir un frío que jamás antes había sentido, y que espero no volver a sentir nunca más...
...mientras sigo en busca del sol de medianoche.
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